lunes, 31 de enero de 2011

Karma??? y de demases

Han oído hablar de aquella palabra?
Pues yo si mucho en estos días, y lo peor no es que alguien la utilice sino que golpetea mi cabeza peor que si fuese mi conciencia. Yo no considero al Karma como un castigo, sino más bien como un aprendizaje que es necesario adquirir por medio de la experiencia y de la vida para así mantener el equilibrio, y no será hasta que ese equilibrio este restaurado que el Karma se quedara tranquilo y dejara de atormentarnos.

Lo cierto es que mientras esa palabra golpetea mi cabeza, también lo hacen diversas vivencias del pasado y del presente, y recuerdo las palabras de un gran amigo, tan eterno en mi vida como yo en la de él... El me dijo hace no mucho: Es extraño y es irónico ver fotografías tuyas, ver tu rostro y darme cuenta que todo en tu vida se repite y que no eres del todo feliz"

No supe que responder a esas palabras, más que esbozar una sonrisa y comprender a que se refería...
Recuerdo que cuando el me conoció, yo acaba de sufrir la muerte de mis abuelos, y en alguna de nuestras charlas le conté como debí aprender a cuidarlos mientras estaban enfermos, no es que a mis 14 años pudiese hacer mucho, pero lo hacía.
Luego vinieron mis sobrinas, allí cuidándolas y apoyando a mi prima con sus estudios. Nuevamente dejaba mi vida y mis intereses a un lado.
Pasaron años y eso dejo de ocurrir, me enfoque solo en mí.

Luego vino la etapa negra, esos dos años negros, donde corrí a apoyar a alguien que no lo merecía. Mi vida otra vez fuera...
Sumemos él trabajo, una escuela con niños de escasos recursos y con problemas de aprendizaje, donde no dejo mis interés a un lado, me he tenido que armar de paciencia de estomago y de
Los hermanos, y aunque trato de mantener mi vida al margen, y de no perder mi libertad, aun así se ha hecho difícil que ellos no invadan mi espacio.
Ahora que me aleje de santiago, a mis vacaciones, nuevamente me siento invadida por lo mismo...
Acá en casa de mía tía, hay una persona mayor y un niño dwon. Y saben que? Para mi desagrado, y mi poca paciencia me ha tocado cuidarlos.

Y realmente se vuelve algo irónico, que he pasado buena parte de los últimos años rodeada de lo mismo, de situaciones parecidas y sin importar cando me aleje, todo se repite... Y saben que? me niego a tranzar mi libertad por cosas así.

No me gusta, así de sencillo, entiendo que la juventud no es eterna y que las enfermedades no son inevitables, que uno no escoge aquello que le toca vivir... pero me molesta llegar al punto de la dependencia física de otras personas.

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